Más de 300 tijuanenses se sumaron como supervisores comunitarios.
La Sindicatura fortaleció la participación ciudadana a través del programa de Comisarios Sociales Honorarios y Juveniles, en el que 259 adultos y 50 jóvenes tomaron protesta como vigilantes comunitarios de obras, programas y apoyos.
“Ellos son los ojos de la ciudadanía dentro de la administración. La transparencia no solo se exige, también se comparte”, expresó Teresita Balderas.
Con este modelo, Tijuana avanza hacia un gobierno más abierto, donde la sociedad participa activamente en la vigilancia y evaluación del trabajo público.


