Esta mañana, el presidente municipal de Tijuana atendió personalmente a madres de familia y orientadoras de los preescolares del DIF que se manifestaron en Palacio Municipal, reiterando con firmeza que nadie está por encima de la seguridad de nuestras niñas y niños.
El primer edil expresó su empatía ante la situación, recordando que proviene del ámbito educativo y que durante más de diez años ejerció como maestro de primaria, por lo que reconoce la importancia de contar con espacios dignos y seguros para el aprendizaje.
En este sentido, explicó que la decisión de cerrar los planteles responde a que, al inicio de la administración, se detectó que los edificios no contaban con las condiciones adecuadas para operar, además de que carecían de clave escolar oficial del sistema educativo estatal, utilizando en su lugar una prestada durante administraciones pasadas.
Desde el primer momento se atendió este tema y la mayoría de los padres aceptó reubicar a sus hijos en otros centros educativos, conscientes de la importancia de garantizar su seguridad.
El presidente municipal subrayó que se trata de un asunto prioritario y que ya se encuentra en proceso de solución inmediata:
“Es mejor prevenir que lamentar. Evitemos situaciones como las que en el pasado se han dado a nivel nacional por falta de atención a esquemas como este. Se trata de poner orden con responsabilidad, siempre priorizando la seguridad y el bienestar de nuestra niñez tijuanense”.

